Con hambre de más...

Y es que la trilogía de los "Juegos del Hambre" me ha dejado anonadada. Hace ya una semana que terminé de leer devorar el último libro y aún sigo rememorando continuamente cada escena, recordando a cada personaje con una nostalgia casi maternal, como si quisiese protegerlos de lo que les pudiese pasar de la última página en adelante.

He sido un poco blasfema, pues si me animé a leer esta trilogía fue a raíz de ver la película. No me esperaba algo así. Tal vez porque apenas se le dio bombo, tal vez porque, al ser novela juvenil, creí que sería una tontería monumental. ¡Qué equivocada estaba!. Es una simbiosis perfecta entre la novela 1984  de Orwel y la película de Finji Fukasaku, Battle Royale, pero con un toque especial centrado en el drama, la juventud e, incluso, el clásico cuento de héroes y villanos presentado con un gusto exquisito. Una novela basada en la distopía con elementos trillados pero bien introducidos: amor, traición, honor, justicia... Un argumento muy completo para mi gusto.

Como siempre, no quiero desvelar mucho de la trama, pero, desde mi punto de vista, ningún personaje
es lo que en el fondo parece. Katnees, la protagonista, tiene auténticos problemas de identidad en los que le acompaña el lector, que en muchos momentos no sabe qué pensar de ella. Es el papel perfecto de una adolescente de 16 años lanzada, desvalida y sin aviso, al mundo de una adulta donde se produce la lucha entre la mujer que debe ser, que tiene que cuidar de los demás, ser fuerte y decidida, y la niña que aún es, egoísta, temerosa e insegura.


El resto de personajes que la rodean no son para menos, cada uno representa un valor en concreto, una actitud ante la vida que puede representar a cada uno de nosotros. Y eso es lo maravilloso de la novela, que la lea quién la lea, tendrá un personaje hecho a su medida.

Si bien es cierto que el 2º libro "En Llamas" es, quizá, el que más me costó leer debido a que me pareció un parón en el ritmo argumental, vuelve a coger ese ritmo a poco más de la mitad, y a partir de ahí se convierte en un no parar de páginas y páginas. Es más, los 3 libros me duraron una semanita, así que os puedo decir que engancha, y mucho.

Añadir que también he buscado algo de información sobre la autora, Suzanne Collins, y me ha gustado la frase que dijo cuando le preguntaron de dónde le vino la inspiración para la novela: "La idea llegó un día cuando hacía zapping y se mezcló la competencia de un reality show con la cobertura de la guerra. Esta se mezcló de una manera muy inquietante", bueno, también menciona el mito de Teseo. Es curioso que la inspiración llega de cualquier lugar y en cualquier momento, lo cual anima bastante.






Sin más que añadir. Espero que la próxima reseña sea la de "1Q84", que lo acabo de empezar. A ver qué tal.







Y un secretito, me he pasado al lado oscuro....¡los e-books son la leche!.



P.D: Al final sí leí el libro del que hablé en la anterior entrada, "50 Sombras de Gregorio" y, a pesar de que no es tan malo ni pretencioso como el original, no es recomendable. Me reí más con el original. Con éste sólo aparecían pequeñas risas flojas. Que ironía ¿Verdad?.

Las Cincuenta Malas Sombras de Erika

Tenía ganas de hacer una sección de reseñas de libros, ya que es una de mis grandes aficiones. Y he aprovechado el hecho de que acabo de terminar un libro malo con ganas (siempre es más fácil criticar lo malo, que exaltar lo bueno) para evitar que más gente caiga en las garras del marketing desmesurado (aunque bien hecho) y pierda su valioso tiempo en semejante..."zurullaco".
En realidad, iba a criticarlo en una red social de lectores donde estoy registrada hace tiempo, pero me da error y no puedo quedarme con las ganas de despotricar sobre el tema.

He aquí a la autora
Bueno, la novela en cuestión es la archi-conocida y archi-recomendada "Cincuenta Sombras de Grey" de Erika L. James. No sé qué le sucede a esta mujer. He leído un poco sobre su biografía/trayectoria profesional, y me sorprendió ver que, en contra de lo que creía, no era una ama de casa con carrera universitaria, que había dejado de lado su vocación por criar una familia, sumergiéndose en una vida monótona y común entre cazuelas, cuyo marido es un buenazo que curra como un perro y la trata como una reina. Al contrario, es una señora ejecutiva del mundo televisivo (Uau, como diría en su libro). Eso sí, su auténtica vocación de escritora de novelas llegó tras leer el exitazo de "Crepúsculo" (¡Ahí está el meollo!). 

A pesar de todo, sé que hay gente dispuesta a leerlo (como yo, por desgracia), ya que asombra la cantidad de personas con cierta credibilidad literaria que lo van recomendando alegremente. Y como no me gusta ser una destroza-argumentos revelando los contenidos sustanciosos de la novela (que son bastante pocos, por cierto), ceñiré mis crítica desvelando, únicamente, lo que cualquiera puede leer en la sinopsis del libro.


Es por todos sabido que se trata de una novela erótica, donde se reflejan los más oscuros deseos de una mujer (la autora) en la crisis de los 40. Pero la protagonista del libro sólo tiene 21, universitaria e inocente. No sé si es por esto que el lenguaje narrativo resulta plenamente pueril y simplón, repitiendo las mismas expresiones una y otra vez, tales como "frunzo el ceño", "hundir dedos en el cabello", "Uau" o "me miro las manos". Contar la cantidad de veces que se repiten en la novela este tipo de frases sería un experimento curioso. Pero, de vez en cuando, y en un alarde de falso cultismo literario, introduce palabrejos raros hasta más no poder, que no entiende una persona de a pie como yo (sí, he tenido que usar el diccionario para alguna palabra) y rompe de manera brutal con la línea narrativa, quedando completamente fuera de lugar. Exceptuando esto último, la prota resulta una fan incondicional de la Super Pop, con expresiones de niñata y escenas sacadas de una serie maluza de la MTV. 

Y no es por darme alardes (ni mucho menos), pero me ha recordado demasiado al tono de la primera "novela" que me dio por escribir con 13 años, y que me da bastante vergüenza leer hoy en día. Creo que con eso lo puedo decir todo. Aunque, visto lo visto, igual podría haber sido un exitazo y yo aquí, igual de pobre.

Pero volvamos al tema en cuestión. El señor Grey, millonetis con aficiones extrañas. ¿Se supone que tengo que perder las bragas por este caballero oscuro, Adonis y misterioso?. ¡Ay! Qué poco acertado. Me parece un personaje completamente insustancial (casi tanto o más que la protagonista), al cual, de haber querido profundizar un poco más allá de su miembro, se le podría haber sacado buen partido.
Pero hasta leer la biografía de la autora, sospechaba sobre un intento malo de reflejar un grandísimo rompecorazones como "Dorian Grey", de Oscar Wilde, mezclado con el hombretón sexy y millonario del papel de Christian Bale en "Batman" o "American Psycho". Después me he dado cuenta que pega mucho con el carácter del vampirito de "Crepúsculo", sólo que Grey no tiene como secreto que bebe sangre, sino que le van las fustas. ¡Pobre monstruo!.

En cuanto al tema erótico, no entraré en mucho detalle. Sólo diré que... el estereotipado carácter de la protagonista rompe continuamente con el tono y hace que no puedas tomarte en serio muchas de las escenas (me reí muchísimo con frases como "menos mal que llevo puesto mi sujetador de encaje azul, que me queda genial"). La parte descriptiva es pésima, pues en ocasiones no sabía si leía una novela o un telegrama, que cambia el "STOP" del final de cada párrafo por un "GIMO". Y las escenas sexuales son completamente anodinas y repetitivas, una y otra vez. Hasta en la ficción uno puede caer en la rutina sexual con mucha facilidad, visto lo visto.

Y, mientras hago una de mis pausas para pensar en como completar mi crítica, me da por buscar en Google para comprobar si alguien piensa como yo en cuanto al señor Grey. ¡Voilá!




La corbata no tiene tanto glamour
Pues hasta aquí. Sólo añadir que dándome una vuelta por el Carrefour el otro día, encontré en la sección de libros algo que sí creo que merece la pena leer: "Cincuenta Sombras de Gregorio", y sólo con la primera página me reí mucho (no quise seguir leyendo porque aún guardaba la esperanza de que la original tuviese algún tipo de trama que pudiese estropearme este libro, ingenua de mí). Ésa será mi próxima adquisición.

Para tí

 Ludovico Einaudi - Intocable O.S.T.


No sé si este es el tercer o cuarto intento de colgar algo dedicado a ti. Y no sé, tampoco, por qué me da tanto miedo hacerlo. Dejar constancia de algo que sé que volveré a leer y que, quizás, alguien más leerá. Dedicarte una de mis cartas es como terminar de aceptar lo que ha ocurrido, pero aún no debo estar muy preparada para ello.

Aún así, alguien que últimamente me aconseja mucho y muy bien me ha recomendado que lo haga. Debería hacerle caso.

¿Sabes cuántas veces me había intentado poner en esta situación?. Era, tal vez, el mayor de mis temores. Hace años, antes de saber que nada de esto podría pasar, tenía pesadillas en las que se recreaba lo vivido hace poco más de un mes...y despertaba completamente angustiada, sollozando y sudando.

Tal vez nunca supe demostrarte lo importante que eres para mí. No soy muy buena en ello. Me siento completamente violenta e incómoda dando un abrazo, un beso o diciendo un "te quiero". Y sé que hago sentir así a los demás cuando lo hacen. No, no soy precisamente la persona más "amorosa" del mundo. Pero desde pequeña, muy pequeña, sabes lo imprescindibles que habéis sido para mí y lo mucho que os quiero. Erais mi halo de esperanza, el significado de "hogar" y "familia". Me habéis dado educación, calma y cariño. Y no sólo cuando me "adoptasteis". Antes también.

Siento que os lo debo todo. Y siento que me he quedado muy sola. Eras el pilar más importante de mi vida. Siempre tenías palabras de apoyo y ofrecías tu mano para ayudar en lo que fuese. A veces incluso en cosas que era imposible que pudieses colaborar. Jamás me reprochaste mis errores, no sé si, tal vez, fuiste el único que me entendió desde el principio. O no, pero, simplemente, lo aceptaste y me dejaste pasar página. Por ese tipo de cosas me sentía tan a gusto contigo. Perdonabas y punto. No tenía que justificarme una y otra vez, no me acusabas ni me juzgabas. Creo que sabías como era. No tengo un mal recuerdo contigo... es increíble. Con todo el mundo tengo malos recuerdos, puesto que mi carácter sólo me deja centrarme en lo negativo. Pero en tu caso es todo lo contrario. Eras bueno y noble, es lo más destacable de tu personalidad.

Ha sido un mes muy largo, eterno. Y aunque parece que hace mucho tiempo, a la vez parece que nunca sucedió. Por un lado parece que ayer mismo fui a verte. Y por otro, parece que hace años que no te veo. Ni siquiera soy capaz de entender cuál es la sensación. Y me he sentido muy culpable por ser incapaz de llorar, porque apenas he llorado. Y las veces que he podido llegar a hacerlo apartaba los pensamientos. Me resultaban como agujas afiladas y no soportaba la presión del pecho... Y me sentía mal por hacerlo, porque pensaba que la única manera de demostrar el dolor es llorando. Me equivocaba. No tengo que demostrarle a nadie el dolor... No tengo que demostrármelo ni a mí misma.

Y a veces me enfado contigo. Porque no entiendo nada... y no encuentro consuelo. Porque me faltas y me quedé aquí...con los problemas, con la moral por los suelos. Con mis miedos, la incertidumbre y sin tu apoyo. Sin tu cariño...que es lo que más echo de menos. La sensación es de desamparo total. Estoy enfadada por haberme dejado sola, por no haberme dicho algo antes de morir. Porque todavía te necesito.

Ni siquiera puedo mirar una foto tuya. Y me da miedo olvidar tu cara. Creí que podría enterrarlo, hacer como que nada de ésto ocurrió. Pero es imposible. Siempre me hacías sentirme "bienvenida". Me hacías ver que era importante para alguien y me sentía muy querida. Me falta mi abuelo, mi padre, el cariño, mi ánimo y mi consuelo. Son demasiadas cosas como para enterrarlas.

Sólo espero que...si de verdad hay algo más, no sé qué ni dónde, puedas llegar a sentirte algún día tan orgulloso de mí como yo estoy de ti. Porque eres el mejor ejemplo a seguir, y eso sí que jamás lo olvidaré.



Próximamente...


Mañana terminan 2 semanas dignas de olvidar. Y pienso evadirme disfrutando de la película que tanto llevo esperando para poder ver. Aunque deseo poder olvidar la fecha de su estreno.
En fin, necesito descansar.

"La Obsesión del Perfeccionismo"

He conseguido superar una de mis muchas manías, de esas "de toda la vida". Hace unos meses fui capaz de empezar un libro sin haber terminado otro. Es decir, fui capaz de desordenar mi meticuloso orden y, ahora, puedo leer más de un libro a la vez. Lo cual, teniendo en cuenta la inverosímil cantidad de libros que hay escritos, multiplica por dos el insignificante número de éstos que podré leer antes de mi muerte.

Bien, hasta aquí, a modo de introducción. Sólo quiero reflejar las impresiones que me está produciendo uno de los libros que estoy leyendo. Me lo dejó mi Doctora esta última semana, muy maja ella, y como buena paciente me puse a leerlo en cuanto llegué a mi casa.

El libro es de estos del tipo "auto-ayuda", pero... no exactamente. Se llama "La obsesión del Perfeccionismo". Está escrito por un señor con muchos estudios en medicina, psiquiatría y psicología, un fiera estadounidense, vaya. El caso es que... sólo voy por el 3º capítulo y digo que no es exactamente un libro de auto-ayuda porque, ayudarme no sé si me ayudará a cambiar mi forma de ver el mundo (o, mejor dicho, de verme a mí misma), pero sí está consiguiendo que me sienta un asco de persona. 

Cada vez que leo una maldita página de ese libro, se me remueve algo por dentro que hace que sienta una vergüenza increíble por la forma tan absurda que tengo de pensar. Y, lo peor de todo, es que no hay caso con el que no me sienta identificada casi a un 80%. Me siento como si coleccionase cromos, los tengo todos y algunos, además, hasta repetidos. 

Aún no quiero aventurarme a las intenciones del autor, porque estoy segura de que si mi novio leyese ese libro y empezase a identificarme me dejaba sin pensárselo dos veces, lo cuál, a ratos, me hace pensar que solo pretende destruir la vida de los pobres cerebros defectuosos que ya llevamos bastante mierda encima. Pero el caso es que sí, leyendo tales afirmaciones desde un 3º punto de vista, eres capaz de darte cuenta de lo absurdos que son muchos pensamientos y/o comportamientos que a veces tengo. El problema es que todo eso es completamente inconsciente, por lo que lo único que consigo es identificar el error y sentirme mal por ser incapaz de controlarlo. Vamos, que, de momento, no le veo ningún sentido práctico al librillo.

Una de las cosas que más me ha llamado la atención (y que más estúpida me ha hecho sentir, por la forma en cómo se ve desde fuera) es el caso del "Marcador Cósmico", como lo llama el autor. Soy atea desde mis 9 años, pero...resulta que creo en una especie de "Justicia Divina", que hace que la vida nos vaya "bien" o "mal" en función de si nuestros actos son buenos o malos. Bien, hasta aquí cualquier lector puede decir: "como cualquiera". Sí...pero NO!. Resulta que yo (y otros muchos con el mismo problema) llegamos a fingir, ocultar y reprimir cientos de sentimientos, impulsos y necesidades por miedo a ese "Marcador" (juro que odio ese nombre). Y, si a pesar de ser buenísimas personas, nos va mal algo, nos torturamos brutalmente porque "algo" hemos hecho mal antes, que ha provocado que ese "Marcador" se vengase. 

Esa es la explicación del libro. No puedo decir cómo lo analizaba yo exactamente antes de leer esto, porque es algo de lo que nunca había sido consciente. Pero si es cierto que cualquiera que me conozca puede afirmar que mi vida se basa en "justicia"...y....todas esas mierdas.

El tema es que mis reacciones leyendo son tal cual expresa el libro. Osea, lo que viene a ser un círculo viciosos. Me doy cuenta de mi obsesión y respondo a ella con comportamientos que siguen siendo propios de obsesión. Y, como ahora soy capaz de identificar muchos de ellos, me frustro más aún y provoco en mí aún más pensamientos obsesivos. Y creo que este libro no va a traerme nada bueno. 

Pero bueno, seguiré leyendo porque (a pesar de todo) me está pareciendo interesante y si llega un punto en el que sea capaz de corregir alguno de estos comportamientos, me daré por satisfecha. Aún así, tengo la sensación de que no será la única entrada que publique sobre este maravilloso ejemplar.