Bien, hasta aquí, a modo de introducción. Sólo quiero reflejar las impresiones que me está produciendo uno de los libros que estoy leyendo. Me lo dejó mi Doctora esta última semana, muy maja ella, y como buena paciente me puse a leerlo en cuanto llegué a mi casa.
El libro es de estos del tipo "auto-ayuda", pero... no exactamente. Se llama "La obsesión del Perfeccionismo". Está escrito por un señor con muchos estudios en medicina, psiquiatría y psicología, un fiera estadounidense, vaya. El caso es que... sólo voy por el 3º capítulo y digo que no es exactamente un libro de auto-ayuda porque, ayudarme no sé si me ayudará a cambiar mi forma de ver el mundo (o, mejor dicho, de verme a mí misma), pero sí está consiguiendo que me sienta un asco de persona.
Cada vez que leo una maldita página de ese libro, se me remueve algo por dentro que hace que sienta una vergüenza increíble por la forma tan absurda que tengo de pensar. Y, lo peor de todo, es que no hay caso con el que no me sienta identificada casi a un 80%. Me siento como si coleccionase cromos, los tengo todos y algunos, además, hasta repetidos.
Aún no quiero aventurarme a las intenciones del autor, porque estoy segura de que si mi novio leyese ese libro y empezase a identificarme me dejaba sin pensárselo dos veces, lo cuál, a ratos, me hace pensar que solo pretende destruir la vida de los pobres cerebros defectuosos que ya llevamos bastante mierda encima. Pero el caso es que sí, leyendo tales afirmaciones desde un 3º punto de vista, eres capaz de darte cuenta de lo absurdos que son muchos pensamientos y/o comportamientos que a veces tengo. El problema es que todo eso es completamente inconsciente, por lo que lo único que consigo es identificar el error y sentirme mal por ser incapaz de controlarlo. Vamos, que, de momento, no le veo ningún sentido práctico al librillo.
Una de las cosas que más me ha llamado la atención (y que más estúpida me ha hecho sentir, por la forma en cómo se ve desde fuera) es el caso del "Marcador Cósmico", como lo llama el autor. Soy atea desde mis 9 años, pero...resulta que creo en una especie de "Justicia Divina", que hace que la vida nos vaya "bien" o "mal" en función de si nuestros actos son buenos o malos. Bien, hasta aquí cualquier lector puede decir: "como cualquiera". Sí...pero NO!. Resulta que yo (y otros muchos con el mismo problema) llegamos a fingir, ocultar y reprimir cientos de sentimientos, impulsos y necesidades por miedo a ese "Marcador" (juro que odio ese nombre). Y, si a pesar de ser buenísimas personas, nos va mal algo, nos torturamos brutalmente porque "algo" hemos hecho mal antes, que ha provocado que ese "Marcador" se vengase.
Esa es la explicación del libro. No puedo decir cómo lo analizaba yo exactamente antes de leer esto, porque es algo de lo que nunca había sido consciente. Pero si es cierto que cualquiera que me conozca puede afirmar que mi vida se basa en "justicia"...y....todas esas mierdas.
El tema es que mis reacciones leyendo son tal cual expresa el libro. Osea, lo que viene a ser un círculo viciosos. Me doy cuenta de mi obsesión y respondo a ella con comportamientos que siguen siendo propios de obsesión. Y, como ahora soy capaz de identificar muchos de ellos, me frustro más aún y provoco en mí aún más pensamientos obsesivos. Y creo que este libro no va a traerme nada bueno.
Pero bueno, seguiré leyendo porque (a pesar de todo) me está pareciendo interesante y si llega un punto en el que sea capaz de corregir alguno de estos comportamientos, me daré por satisfecha. Aún así, tengo la sensación de que no será la única entrada que publique sobre este maravilloso ejemplar.
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