Cada día alguien echa su gota en el pequeño vaso. Seguro que la razón es que nadie quiere ver el pequeño vaso vacío, inútil. Pero todas y cada una de las personas que echan gotas son ciegas. Les mueven los deseos, las intenciones y la impulsividad. "El vaso no puede estar vacío" piensan.
El vaso se desborda... inundando sus vidas.
Anda le has dado un poco de vidilla al blog. Yo como siempre lo sigo! ^^
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